La militarización es el proceso de profundización del monopolio de la fuerza y de la violencia por parte del Estado, de manera represiva o normalizada, concretamente es el proceso que mediante reformas, leyes, decretos y ejercicios de propaganda; regularizada, estandariza e integra a las fuerzas armadas, al soldado y a la institución militar a la sociabilidad cotidiana y al imaginario colectivo; y concretamente al ejército, la marina, la fuerza aérea y a la Guardia Nacional (GN que hoy sustituye la Policía Federal en el caso de Mx.) a funciones civiles y de seguridad pública, ya el militar no tiene espacios excepcionales de operación ni está resguardado para operar solo y exclusivamente para la guerra, sino que su presencia en las calles, transportes, hospitales, institucionales de gobiernos se hace habitual y no se limitándose a ocupar el espacio público, alterando el “espacio cívico” y por ende generando un efecto inhibidor de la participación política de la gente, sino también se traduce en la amplificación de funciones que van desde administración de instituciones y empresas públicas, gestión de aduanas, aeropuertos y construcción de obras públicas e infraestructura y control fronterizo. Provocando que los procesos de militarización sean formas de normalización de gobierno militarizados o militarizaciones de los gobiernos que se suponen que son civiles en su sentido “más democrático”. Recordemos como la Presidenta Claudia Sheimbaum a demanda de Donald Trump, envió a 10 mil elementos de la GN a la frontera norte del país, esto enmarcado en las presiones de Washington y en la política racista antimigración de los EEUU, en estos contextos es donde se cometen graves violaciones de derechos humanos por parte de estos cuerpos militares.
Un ejemplo fue el incendio ocurrido el 27 de marzo de 2023, durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador, cuando una cárcel para migrantes (mal llamada estación migratoria) del Instituto Nacional de Migración (INM) en Ciudad Juárez, Chihuahua, se incendió resultando con 40 migrantes como víctimas mortales y dejando 28 personas migrantes lesionadas, un claro crimen de Estado. Muchas de estas personas migrantes detenidas, son perseguidas y por lo tanto criminalizadas, por elementos de la Guardia Nacional, en su labor de controlar fronteras y flujos migratorios, alineado a la política racista de los EEUU. Con estos procesos de militarización, en el caso de México, las Fuerzas Armadas en México conformadas por el Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y Guardia Nacional, pasan a realizar funciones públicas, que sobrepasan los mandatos del Estado de la defensa nacional ante fuerzas extranjeras, sino que se encargan de de mantener el orden bajo lógicas militares de espacios civiles. En Mx. esto ha sucedido con la absorción de la Guardia Nacional en la estructura de la SEDENA. Las Fuerzas Armadas con los procesos de militarización no son solo una institución que gestiona recursos, personas, administran su propia justicia, cuentan fuero militar, se gestiona en la opacidad por la naturaleza de la institución militar, deciden sobre el destino de otros y forman parte central del poder público de un país (porque es un mito creer que los gobiernos son civiles, ya que ningún gobierno ejerce sin sin el acompañamiento del poder militar) sino que son dos cosas más: 1. un actor con poder militar y político permanente, no dependiente de procesos electorales y sujeto a cambio como los actores civiles en el gobierno, provocando que las FFAA como actor político amplificado supere la temporalidad de los gobiernos “civiles” en estas democracias coloniales y deficitarias fundadas bajo las lógicas del Estado-Nación que solo operan con su brazo militar. Este ejercicio hace que todo gobierno, a pesar de la narrativa civil, sea antes que todo militar, porque al ser las FFAA un actor político permanente con presencia territorial civil en todas las dimensiones de la vida pública (profundizado y normalizado por la militarización que regulariza y acepta que los militares te reciban en el aeropuerto, en la escuelas y estén en las carreteras) -es innegable su carácter negociador-decisivo para hacer gobierno. Los procesos de militarización son procesos de estabilización permanente de la fuerza militar, en otras palabras, son procesos de dictatorización y regularización de los estados de excepcionalidad. Recordemos que es posible gobernar bajo estado de excepción permanente como el caso de El Salvador. La militarización como nueva forma de gestionar la sociedad y el mundo, no solo normalizan los contextos e imaginarios de amenazas, de enemigo interno, externo y la idea permanente de guerra, incluso encontrando internamente los enemigos como cuando se declara la guerra contra Cárteles como lo hizo y lo sigue haciendo el Partido Acción Nacional (PAN) en México, que incluso pidiendo las botas yankees en México, haciendo que los procesos de militarización y aceptación de la guerra para controlar, sean claramente procesos blandos de fasciszación. 2. Al ser la militarización un proceso que coloniza no lo militar, asimilando estructuras de civiles como se hizo en México con la seguridad pública y la GN, y también otras dimensiones, convierte en militares espacios civiles, pensemos en los aeropuertos con logotipos y cuerpos militares, en las estaciones de metro y en la gestiones de carreteras, provocando que la militarización no sea un simple traspaso de funciones, sino un proceso de sociabilidad y un dispositivo de producción de subjetividad, reproducción y construcción de la sociedad, al normalizar cuestiones esenciales como ir al metro, al mercado o caminar por la calle, con la gestión de la fuerza militar. Al borrar la línea entre civil y militar, igual problemático por binario y ficcional, ser civil para convertirse en militar, ya que el militar se convierte en el deber ser del mejor ciudadano perteneciente a un grupo social. El ejemplar, el disciplinado, él que sabe seguir órdenes, respeta la ley y el orden y el que defiende a la patria, que no es otra cosa que mantener las élites, las estructuras y el nacionalismo que se sostiene sobre la colonialidad del poder, del ser y saber. Los procesos de militarización son procesos de control y asimilación de régimen del régimen disciplinario del Estado, el cual es siempre militar.
Sobre la militarización en México …los procesos de militarización se concretan en tareas de gestión de infraestructura civil, por ejemplo según datos del propio gobierno mexicano (Memoria documental – Participación de la SEDENA en la Construcción del “Tren Maya”), la SEDENA gestiona 7 complejos hoteleros cercanos zonas arqueológicas (Palenque, Edzná, Nuevo Uxmal, Chichén Itzá, Tulum, Calakmul y Palenque la Plancha) y vinculados a estaciones Tren Maya bajo la marca “Grupo Mundo Maya”, operados a través del Grupo Aeroportuario, Ferroviario y de Servicios Auxiliares Olmeca-Maya-Mexica (GAFSAOMM). Este proyecto, está diseñado bajo lógicas de políticas de despojo y a una idea de progreso y desarrollo que profundizan los procesos neoliberales de turistificación y privatización de la vida, despojando a pueblos de sus territorios y no respetando, incluso los estudios de impacto ambiental y el derecho a la consulta previa libre, previa e informada, así como las permanentes demandas de pueblos y comunidades indígenas locales. Aquí la militarización y la presencia militar es central porque permite a través de la presencia militar normalizar las armas y el uso de la fuerza, es un elemento simbólico que despierta miedos y efectos de censura, que funciona a través de las imágenes que moviliza la militarizacion del pais y la normalización del ejército en la gestión de complejos hoteleros en conjunto con obras públicas como el Tren Maya, obstaculizando e inhibiendo la libre participación, reunión, manifestación y protesta social en estos espacios y territorios.
Pregunta honesta, ¿por qué la SEDENA administra hoteles y obras públicas? ¿El ejército es la secretaría de construcción de infraestructura, comunicaciones, medios y transporte? ESTO ES MILITARIZACIÓN, la vida pública atravesada, desde el preescolar, por los uniformes y las armas.
En resumen ¿a que se traduce la militarización de México? En México, la normalización del ejército en la vida de todxs, es el despliegue permanente del ejército en labores de seguridad, gestión y control de recursos, presupuestos públicos, institucionales de gobiernos, empresas públicas, infraestructura de de cualquier tipo, desde megaobras como el tren maya hasta hoteles. Dentro de este despliegue, está la conversación del territorio en espacios letales de combate, porque implica también el uso de elementos militares para combatir actores paraestatales, como el crimen organizado, provocado por la naturaleza letal y de excepcionalidad, graves violaciones a derechos y libertades fundamentales a civiles por sus armas, prácticas de combate y entrenamiento.
¿Por qué hablar de militarización es relevante hoy a nivel global? Ho, a nivel global, in-vivimos un espacio publico atravesado por la guerra, la violación sistematica del derecho internacional y el cometimiento de agresiones militares y genocidios sin que se active ningún sistema de garantías y protección. Los estados de excepción y los genocidios normalizados en el paisaje son la regla, suceden con normalidad, e incluso con apoyo de potencias coloniales e imperiales como la Unión Europea, Inglaterra y los EEUU. Los centros de torura operantes bajo el estado de excepción en El Salvador son financiados por EEUU y sirven para externalizar a los presos políticos (migrantes) de los EEUU. Las redadas ilegales del ICE por orden de Trump, el genocidio en Gaza, Sudán y el Congo sostenido por armas producidas y proporcionadas por occidente, las represiones de Milei contra jubilados a través de su brazo armado o masacres, como la cometida el pasado 28 de octubre de 2025, por orden del gobierno bolsonarista de Río de Janeiro de Cláudio Castro del Partido Liberal, por medio de un operativo policial en una favela, asesinando alrededor de 200 personas, todos hombres racilizados empobrecidos cuyos cuerpos están destinados a la muerte o la prision. Aquí vemos la normalización de la fuerza militar y su despliegue, sean policial o militar, se materializa en el complejo industrial carcelario-militar que hoy sostiene los Estado-nacionales en el marco de las democracias deficitarias que siempre privilegian a las élites y sus proyectos de acumulación, porque si, existe militarización porque existe un proyecto neoliberal y colonial de acumulación capitalista, y por eso la presencia permanente de proyectos conservadores de derechas, hoy al parecer profundizadas. No hay lucha contra los procesos de militarización sin la abolición del proyecto global-colonial de acumulación capitalismo. Habrá soldados y policías mientras exista el proyecto neoliberal de desposesión. Por eso es posible tener en Mx. una presidenta de izquierda, feminista y jefa de las fuerzas armadas, que delegada la gestion del Tren Maya y complejos hoteleros a la SEDENA. Todo Estado hoy en sistema capitalista global está destinado a armarse y que los pueblos paguen el procesos de dueñidad de las elites globales.
La militarización no es un proyecto de un gobierno que convive con otras políticas públicas, es un modelo de mundo y de vida, que sostiene la economía, subjetiva a la gente a través del miedo, el despojo y la desposesión, es una forma de autoritarismo instalada, que solo es posible si se arma con quienes producen las armas y posibilitan las guerras genocidas en el mundo. No hay plantación y ninguna forma de opresión sin procesos de militarización, el capataz y la guardia de negros que perseguian a esclavizados cimarrones, son los militares de hoy. EEUU (actor central para explicar el orden global) siempre ha sido un Estado colonial e imperial militarizado con sus campos de exterminio y de concentración externalizados, pensemos en Guantánamo en Cuba o sus intervenciones en Abya Yala o en Asia occindetal, el ICE es un intento de aplicabilidad interior. El problema de los Estados de la supuesta que “resisten” (pensemos en México) lo hacen contra la idea imperial de dominio de actores como EEUU, solo funciona dentro de las lógicas de fronteras y Estado, es decir, ante la amenaza de agresión militar y control ante los actores paraestatales, México responde con NACIONALISMO y militarización, en contexto global donde las potencias imperiales europeas, genocidas como israel y EEUU, secuestra presidentes, militarizan territorios y mares…los Estados no imperiales como México, funciona también profundizando el mercado de la guerra, el armamento y la subjetivacion militar, todos los civiles deben ser soldados, incluso hasta con perspectiva de género, se reivindica el feminacionalismo y la igualdad de género en las milicias y todos los Estados deben armarse y militarizarse en nombre de la seguridad, por lo que es necesario pensar la militarización no como un proceso aislado sino como una cara del capital y del colonialismo, que solo existe para dar certeza a la acumulación capitalista, solo se despoja y se cosifica la vida y la tierra si hay armas y cuerpos armados. Por esto, la resistencia anti-imperialista, antirracista y descolonial, no se haya en el nacionalismo militarizado y la conquista de todos como soldados defensores de la patria, sino en las resistencias de los pueblos y en los movimientos sociales, y no tampoco en el defensa de la seguridad pública ante la militar, tanto la institución policial como ejército, usan las mismas armas, producidas por los mismas empresas de armas y mercados armamentísticos de Inglaterra y los EEUU, y entrenados por los mismos sionistas colonos.
La desmilitarización no es revertir el proceso que pasa la seguridad pública a manos de las Fuerzas Armadas, y regresar a la idea estable de seguridad divida en militar y pública, y ahora terminar defendiendo a la policía civil que también reprime y desaparece como nos demuestra el caso Ayotzinapa, estar en contra la militarización es una postura abolicionista de un sistema de opresión mayor que pasa por la abolición capitalista de dueñidad y la superación de los Estados-nacionales y sus fronteras como una forma de organización. En concreto, en términos de Angelas Davis, pasa por la abolición del complejo industrial carcelario – militar.
La geopolítica de los Estados nacionales gestionada por la supremacía blanca capitalista global debe ser abolida. La prision debe ser abolida, la policia debe ser abolida, la industria militar y el ejército deben ser abolidos, y la supremcia blanca imperial sionista también debe ser abolida. El abolicionismo carcelario – militar, es una forma de descolonización y por tanto de desmilitarización.
Ya que estamos contra la militarización, ¿entonces defendemos el espacio cívico y la democracia? ¿Qué entendemos por espacio cívico? ¿ Y qué es la democracia? ¿El espacio cívico es aquel donde solo debe haber policías pero no militares? ¿Defender la presencia de policías en la calle y no de militares es liberador? ¿Cómo tratan los policías a las compañeras trabajadoras sexuales o a quienes protestamos por justicia?¿ defender lo cívico y la democracia? Un estado democratico es un Estado con cárceles, policías y militares. Y con elecciones de sujetos que nunca elegimos realmente, porque los poderes fácticos ya pactaron previamente. Entonces, ante los procesos de militarización ¿que estamos defendiendo y donde queremos regresar, o qué nuevo que queremos construir? Tenemos preguntas.
Hoy decimos que la democracia está en jaque por las derechas y sus movimientos neoreaccionarios, incluso ultraricos como Peter Thiel (un ultrarico con una tecnología como Palantir que tiene éxito haciendo bases de datos para cometer genocidios, como en Gaza-Palestina o perseguir a personas migrantes a través del ICE)…dicen claramente que la libertad y la democracia son incompatibles. Lo dice porque el Estado puede ser un obstáculo para ejercer la libertad de esclavizar, asesinada y oprimir en el nombre del capital. Esto no quiere decir que los Estados son decoloniales y revolucionarios, sino que cualquier Estado que quiere existir debe garantizar mínimos de subsistencia, mínimos de subsistencia es como darle comida y medicina después de haber sido castigado con un látigo al esclavizado, el capital ha precisado sostener el cuerpo que proporciona la fuerza de trabajo, pero está dinámica está cada vez más amenazada ante la idea de la inteligencia artificial. Entonces, ¿hablar contra los ultraricos, a quienes les estorba la deficitaria democracia, y no están dispuestos a simular respeto a los derechos humanos sólo aplicables a sujetos con capacidad para pagarlos, implica defender al modelo del Estado keynesiano que siempre ha reproducido más y más capitalismo racial y genocidios, mientras firman cartas de derechos humanos y tiene un par de programas sociales, mientras sostienen las dinámicas extractivas del capital que hoy han posibilitado el desarrollo de la inteligencia artificial al servicio de la CIA – EEUU y a costa de la tierras y recursos de la gente, por parte de sus élites, sin importar que sean demócratas o republicanos? En este punto, ya entendimos, siempre hablar en clave de derechos dados en papel y siempre con la posibilidad de perderlos, por estar sujetos a la dinámicas del capitalismo y existir sólo si el Estado los reconoce, se tradujo en dar mínimos subsistencia (amo que leda un pan al esclavizado) y hablar de derechos humanos, sin tocar las estructuras de acumulacion y desposesión, que hacían de cuerpos y territorios zonas de sacrificio para que los derechos humanos sean una utopía real para el norte global, mientras nos colonizan haciendo creer a las del sur y el tercer mundo que era posible materializarlos en el sur global a través de un Estado de bienestar, cuando la verdad siempre ha sido una fórmula clara: el Estado de bienestar democrático que mantiene separado al ejército de la policía, en el norte global, se financia de la explotación de los sures globales, bien ya nos advirtió Walter Rodney explicando como europa subdesarrollo a Africa, y hoy pasa lo mismo en Palestina, israel vende armadas probadas en “combate”, en realidad las prueba en genocidios, pasa en Sudan, en el Congo, Palestina y en todos los terriotrios minados por transnacionales canadienses que que brindan “Estado de derecho a sus ciudadanos” porque explotan y colonizan sus exteridades en el sur. Dicho esto, cuando hablamos de espacio cívico, ¿de qué estamos hablando y que estamos defendiendo? ¿El estado de bienestar? ¿La democracia liberal? ¿El orden internacional post II Guerra Mundial cuya génesis es colonial, tan colonial, como el hecho de que fue la ONU quien colonizó Palestina, mientras consagra al mismo tiempo el principio de autodeterminación de los pueblos y la Declaración Universal de DDHH?
Hay que rehuir de la militarización de nuestras mentes en nombre de discursos de seguridad nacional, los discursos de seguridad nacional son narrativas coloniales que solo se sostienen en el borramientos de nuestros pueblos racializados. Y siempre se usan a los cuerpos empobrecidos racializados para llenar los ejércitos para la protección de las élites. Nuestra desmilitarizacion y la defensa del espacio participativo no puede pasar por defender la democracia liberal,porque es tan blanca y liberal como Hillary Clinto, que cometió una masacre en Libia cuando era Secretaria de Estado de la administración de Obama, y usando los derechos humanos y el discurso de los derechos de las mujeres justifica hoy el genocidio en Palestina, expresa que la deensa israel es la defensa de EEUU, todo mientras se presenta en una conferencia progresista en Madrid para hablar contra Trump. ¿Queremos esa democracia liberal sionista que militarizada pero con discurso de proteccion de la democracia y los derechos humanos? No. Espera nuestro siguiente ensayo contra la militarización.
Recuerda, hay cosas que deben desaparecer, y que a pesar de los horrores de hoy, no debemos de volver. No tenemos respuestas del futuro, pero sabemos que debe ser desmontado,abolido y que las cabezas deben pasar por la guillotina.
DESMILITARIZACIÓN, una forma de descolonizar el mundo.
